Seda roja

Una caricia fugaz entre la multitud.
No hay miradas inquisidoras
que se percaten del roce.
Dedos desnudos sobre tela sensible.
La brisa de tu aliento
rozando mi nuca
y nadie se da cuenta.
Como si el sol alumbrase una estrella.
Tan inaudito que un alma humana,
sin poder comprenderlo,
no podría verlo,
aún mirándolo.

Meneame
del.icio.us